humilde profesor rural, un rondero, ocupara el máximo poder de gobierno, como es el Estado, la presidencia de la República. Por eso es que a su fascismo se le sumó su racismo, dejando al descubierto su nazismo.
Si bien no pudo ganar en la tercera, que era la vencida, su falsedad, su hipocresía, su incapacidad la situaron como a una mujer que de todas maneras tiene que salirse con la suya y preparó su cuarta participación en las elecciones, para el 2026. Aquí ya no va a la vencida, sino a la segura. Sabía que no tenía apoyo popular, que la década 2016 a 2026 la habían desgastado, haciéndole mucho daño al Perú. En ese periodo, la japonesa se había hecho con todos los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo, judicial, tribunal constitucional, defensoría del pueblo, las FFAA, las FFPP y la iglesia, todos, excepto el poder electoral (JNE, ONPE y la Reniec), clave para sus fines, pero no pudo obtenerlo para el 2021. Para las elecciones del 2026, descaradamente la chica hizo suyo también este poder a la vista de todas las instituciones y organizaciones, tanto a nivel nacional como internacional. Pero aun así, sucedió lo que en el 2021. El fraude estaba a la vista de todos, el embajador de los EE. UU. Bernie Navarro, en plenas elecciones y previas a ellas, se puso a hacer campaña a favor de la japonesa y cómo será la sinvergüencería, que después proclamada la ilegítima japonesa, festejaron con una fiesta en la que asistieron todos los que participaron del fraude, incluido el presidente del JNE.
Nunca antes un proceso electoral fue tan descarado y plagado de irregularidades, ni siquiera la del 2021, que las hubo. En estas del 2026 a la participación del embajador yanqui, hay que agregar: lugares de escrutinio cerrados, unos; otros abriendo tarde, muy tarde; con algunos miles que se quedaron sin ejercer su derecho; otros, saliendo de sus tumbas para ir a votar; personeros de mesa que hacían campaña para la japonesa y ofreciendo dinero para votar por ella, encuestadoras como Datum e Ipsos cuestionadas; fujimoristas en las puertas de los colegios haciendo campaña por la japonesa ofreciendo dinero, cédula o padrón manipulados con marcas para anular el voto, empresas responsables de imprimir y transportar el material electoral sin control; la renuncia del secretario general de la ONPE, que renunció y denunció que sus equipos de cómputo habían sido manipulados con información que jamás generó. Es decir, un proceso plagado de irregularidades y más.
Con todas estas irregularidades que se dieron en todo el Perú, la japonesa no pudo ganar y, si no fuera por este fraude, primero, no hubiera entrado a la segunda vuelta que la tenían preparada con el porki ese, que también había entrado en la componenda; esperaban ambos entrar a la segunda vuelta; segundo, no pudo ganar en la segunda vuelta a Roberto Sánchez y esperó el resultado final que fue por una diferencia mínima a favor de Sánchez. Fue cuando el embajador yanqui, Bernie Navarro, activó el plan B que ya tenían preparado conjuntamente con Donald Trump y Javier Milei y dos operadores internacionales, Javier Negre y Fernando Cerimedo, una organización criminal que actúa en diferentes países con operadores nacionales que, en el caso del Perú, están involucrados el canciller Carlos Pareja Ríos y Carlos Espá, entre otros. Cada país tiene sus operadores nacionales. Alerta, España, lo de Ceuta no es casual; ya lo han hecho también en Colombia, ahora van por México y Brasil. El objetivo es que la doctrina Monroe sea nuevamente "América para los americanos", es decir, el patio trasero de los EEUU.
Pero el Perú no es que sea un caso sui generis como se pretende hacer creer; no, lo mismo ocurre en todos los países cuyo carácter de la sociedad es semifeudal y semicolonial, como todos los países de América Latina. Lo que sí tiene de singular el Perú es que es un caso patológico dentro de esa sociedad semifeudal y semicolonial en que se ha impuesto un capitalismo burocrático que ha corrompido el Estado desde sus orígenes y desde sus cimientos por dos motivos fundamentales: la idiosincrasia de sus habitantes y sus riquezas naturales. Se ha perdido el sentido de identidad tanto en el aspecto personal, como en el cultural y el nacional. El Perú es un Estado putrefacto donde los presidentes son simples títeres, marionetas, felpudines, huachimanes, cerviles, lacayos, a los que la oligarquía, el gran poder, los tiene en el lujo y la abundancia para que en el parlamento les aprueben sus proyectos y el ejecutivo, en este caso el de la ilegítima japonesa, le de su visto bueno; así estos antipatriotas son prostituidos. Son la escoria, basofia humana. ¿Cuántos huachimanes han pasado por el gobierno como jefes de Estado? Sin ir muy lejos, desde 1980, en que después del golpe de Estado de Velasco y Bermúdez se restauró la "democracia" con la redacción en 1979 de una nueva carta magna. La tercera reestructuración del Estado de cuatro en el siglo pasado. Ninguna de ellas ha modificado el capítulo económico porque no había nada que modificar en ninguna de las constituciones desde el inicio de la República en 1821 y su primera constitución de 1823. De esta hasta la de 1993 se han publicado 12 constituciones y ninguna hasta la de 1979 registra el capítulo económico. Es como si en el Perú no existieran las fuerzas productivas generadoras de riqueza... Se supone que la economía peruana ha estado inmersa dentro de un régimen económico conservador y liberal y que no es sino hasta 1979 que decide incorporarse al sistema económico mundial, ya no del liberalismo clásico en el cual seguramente estaba insertado, sino al neoliberalismo que se inicia con el gobierno de García (1985-1990) y que Fujimori desarrolla y consolida (1990-2000), llevando al Perú a la ruina. Cuarenta años de neoliberalismo, que su hija, la japonesa, mantendrá, porque eso es lo que dijo en su campañano, no en el Perú, sino para la agencia AFP en Europa. Y porqué no lo ha dicho en el Perú, simplemente porque casi todo lo que ha dicho allí es mentira. Su participación y su iligitimidad en el el cargo si bien le da una relativa mayoría solo en el senado producto del fraude más no así en el congreso de los diputados y mucho menos en el pueblo, las regiones del Perú, donde no solo es rechazada, sino también repudiada. Lo único que ha hecho es agudizar la crisis del capitalismo burocrático, atizando así las contradicciones y la polarización entre explotados y explotadores, al mismo tiempo que esta lucha de clases atiza la revolución.
Así, a tres meses de su gestión como ilegítima presidenta lo único que ha demostrado es su incapacidad y demostrar que no es mejor que Pedro Castillo Terrones, es más, Castillo Terrones si se les compara es muy superior, la japonesa resultó ser más inutil más sinverguenza y no solo iligitima, sino más incapaz para gobernan sin rumbo y buena para nada. Dice que el gobierno o los gobiernos anteriores le han dejado un país en desastre, en ruina, su cinismo e hipocresía está a la altura de su diminuto cerebro que en lugar de callar y apechugar con lo que ella misma ha hecho durante una década desde el congreso que se dedicó a vacar presidentes, 9 presidentes en 10 años que puede hacer 1 presidente por año si a esto se suma que la japonesa a través del congreso se dedicaba también a poner y quitar ministros, solo en el periodo que "mal goberno" Castillo desde 28 de julio de 2021 hasta el 7 de diciembre que fue secuestarado pasaron por la PCM, 78 ministros. Si normalmente un gabinete tiene 19 ministros el gobierno de Castillo tuvo teoricamnete 4 gabinetes que puede hacer un gobierno que no tiene un gabinete estable que la oposicion los cambia en función de sus intereses como hizo la japonesa no solo con el gobierno de Pedro Castillo Terrones, sino incluso con los que ella puso como el de Dina la asesina, Jerí y Balcazar como diciendo, vayan hundan al país que cuando yo sea la presidenta solucionaré todos los males. Ahora aunque ilegítima es la presidenta sin capacidad para reconstruir lo que ella destruyó en una década, es un gobierno sin rumbo destinado al fracaso. Por lo que lo único que le queda es cerrar el congreso como lo hizo su padre, es decir dar un golpe de Estado para hacer rastrillaje, matar a los dirigentes y poder gobernar como él, ya lo dijo en su campaña: "cuando sea presidente voy a gobernar como mi padre.
Nuevas tareas: 20 de agosto 2026