Perú elecciones 2026: Golpe de Estado y revolución en ciernes
Perú elecciones 2026: Golpe de Estado y revolución en ciernes
A 24 horas de las elecciones en el Perú, el coup d'état y la revolución en ciernes; el golpe que se perfila como el más decisivo después de una serie de minigolpes desde la última elección en 2021. Desde esta fecha, cuatro presidentes han pasado por el Palacio de Gobierno en cinco años: Castillo, Dina la asesina -Boluarte-, Jerí y Balcázar. Todos ellos, excepto Castillo Terrones, formaron parte de la segunda camada dirigida por la japonesa Keiko Sofía Fujimori Higuchi. La primera camada data de 2016 e incluye a Kuczynski, Vizcarra, Merino y Sagasti. De 2016 al 2026, ocho presidentes en diez años. En esos diez años, quien gobernó el país fue el congreso a través del partido Fuerza Popular, bajo la dirección de la japonesa Keiko.
Para pugnar por el poder en estas elecciones del 2021 se presentan 36 partidos con sus respectivos candidatos. En esta oportunidad, el noveno presidente a punto de ser elegido el día 12 de abril estará dentro de los alcances de esa maligna fuerza política dirigida por la japonesa que se presenta por cuarta vez y, aunque sabe que no será elegida, lo intentará; aprovechará este escenario y otros para llegar a ser presidenta. Ella sabe en realidad que su opción, la más segura, es la que ha creado por la fuerza de la costumbre. A esto se ha llegado en un país como el Perú donde, como dice la canción, "esta democracia ya no es democracia", aunque siempre ha sido así. En el Perú ya no se elige presidente. Se eligen congresistas para vacar presidentes. La japonesa lo tiene claro; sabe que es la opción que más le conviene, aunque tenga que sacrificar la banda presidencial. Se juega el pellejo y la cárcel. De allí que tenga alrededor de veinte partidos satélites a su disposición y a las encuestadoras que le hacen el trabajo alterando los resultados para su conveniencia. Dentro de estos partidos satélites está el del cómico Carlos Álvarez, López Chau y Rafael López Aliaga. Si alguno se escapa a sus intenciones durante la actividad del congreso, donde se les ve el plumero, se venden. Esto ocurrió con los Cerrón y varios congresistas de izquierda de la gestión que está a punto de caducar. Y si esto no cuela, para eso tienen a las FFAA como última opción.
Sí, la opción del vacado es la más factible que seguirán aplicando quienes ya tienen experiencia en ello; desde el año 2016 la han venido utilizando sin recurrir a las FFAA de forma directa y tradicional; ya no les son necesarias. Durante estos diez años, la japonesa, con el poder que aún mana de su padre muerto y el del "tío" Vladi desde 1992, ha capturado todos los poderes del Estado. Hasta convertirlo en un narcoestado para utilizar la modalidad "lawfare", guerra jurídica. El caso más brutal fue el que se dio contra el presidente Pedro Castillo Terrones. Actualmente tienen un títere, un hombre senil de 83 años que, debido a sus dolencias, pasa más tiempo en la clínica que en el gobierno. A este lo podrían mantener hasta ser reemplazado, no por un nuevo presidente, sino por el presidente del congreso ante la movilización del pueblo por fraude electoral o el montaje de violencia para aplicar la ley de terrorismo urbano. Todo lo que hasta ahora parece normal, sin contratiempos, puede cambiar de forma dramática y repentina en las próximas semanas.
El fujimorismo domina no solo el Congreso, donde la mayoría de los congresistas tienen juicios pendientes con la justicia, sino también dominio absoluto sobre todos los poderes del Estado, incluido el poder electoral. El fujimorismo se opuso a una asamblea constituyente para redactar una nueva carta magna. Ha modificado la actual constitución al parchear casi todos los capítulos a su favor y en beneficio de la gran oligarquía. Este congreso corrupto le negó al pueblo la oportunidad de redactar una nueva constitución.
Sí, ese dominio que el fujimorismo tiene sobre el Congreso le ha permitido vacar a casi todos los presidentes desde el 2016, siendo reemplazados por el presidente del Congreso de turno. Como quiera que sea, el partido Fuerza Popular tendrá mayoría y, si no la tiene, la buscará; para ello cuenta con esos partidos satélites y no es casual. De otro lado, la “izquierda” no es confiable; ejemplos hay a montones. Desde hace 500 años, los Pumacahua se han reproducido de forma exponencial. Para ejemplo, tenemos las Rondas Campesinas (RC) y los Comités de Autodefensa (CAD). En la década de los 80, se aliaron con el Estado, primero con García y luego con Fujimori, que las armó para enfrentar a los comunistas de “Sendero”.
Aquellos partidos que con buenas intenciones se presentan a las elecciones este domingo 12 de abril; decirles, si son de izquierdas, que tienen dos caminos: el más fácil, someterse al Estado por activa o por pasiva; sus dirigentes tendrán poder, serán "importantes" y tendrán plata como cancha. Por el otro camino, el más difícil, para el que no tendrán otra alternativa más que el camino de la dignidad del pueblo y la suya propia, y esto conlleva renunciar al Estado y alistarse a la revolución armada. Al pueblo, igual, le queda un solo camino: no votar. El Estado ya se lo ha dicho y hasta con reiteración: el comunismo no gobernará en el Perú y se lo ha dicho en su cara. El pueblo responde: Pero nosotros no somos comunistas. Bien, si no eres comunista, participa y vota este 12 de abril y acata lo que dice la carta magna, la constitución. Allí se acaban todos tus derechos sin lugar a reclamo, porque esto es una democracia representativa. Es decir, al que elegiste, ese te representará en el parlamento. Si no estás satisfecho con los resultados, te dicen que tienes cinco años para aprender a votar para las próximas elecciones. ¿Y qué dice Marx sobre las elecciones?
¡Sobre las elecciones, Marx destacó: ¡A los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el parlamento!"
NT: 11 de abril de 2026