Como informamos previamente, en estos momentos se está desarrollando una fuerte protesta popular en toda Bolivia.
El país andino está en pie de lucha. Obreros, campesinos y pequeños comerciantes, también comunidades indígenas y otros sectores del pueblo, están tomando las calles exigiendo la dimisión de Paz, el actual presidente del país. Pero esto es solo la punta del iceberg. Es nuestro deber, como prensa revolucionaria, tratar de ir más allá.
Durante los últimos días hay distintos análisis circulando por la prensa impresa y digital, pero la mayoría de ellos no tienen un análisis científico (marxista-leninista-maoísta) y una correcta perspectiva revolucionaria. Por eso, hoy queremos compartir con nuestros lectores unas notas importantes para saber lo que está ocurriendo en Bolivia. Los documentos que ponemos a disposición es, en primer lugar, una publicación de Bandera Roja, un periódico boliviano. Después, unos comentarios teóricos de la Verein der Neuen Demokratie – Hamburg (Asociación de Nueva Democracia – Hamburgo).
Compartimos a continuación un texto que un lector nos ha enviado a nuestra redacción y que expresa el sentimiento del pueblo boliviano hoy en lucha.
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Las masas populares son las que mueven el rumbo de la historia, aunque los gobiernos, los intelectuales que se creen libres o los grupos políticos pragmáticos y oportunistas no quieren admisión, los intelectuales y burócratas bolivianos mencionan que el personalismo y el caudillismo nacen de las masas populares debido a que estos mismos solo responden a un líder, curiosamente cuando se presentan movilizaciones como las que ocurren en Bolivia su primera respuesta irracional de los famosos intelectuales y burócratas es decir que todo Está maquinado por el caudillo Evo Morales.
Acá surge una pregunta importante ¿Que no las masas son caudillistas? Que hacen personas tan cultas reduciendo las expresiones populares a una sola persona, pero esto no es nuevo en la historia, siempre los grupos de poder gubernamental e intelectual cayeron en una retórica irracionalista, desde los patricios que no podían comprender como una rebelión de esclavos puesta en jaque al Imperio Romano hasta la intelectualidad europea que no podía creer que una Revolución proletaria/campesina demostró el fracaso de los modelos burgueses durante mitades del siglo XX.
Pero dejando de lado al grupo de la pequeña burguesía que no avanza si no retrocede en el análisis social continuemos. El poder popular boliviano ha demostrado una convicción tan fuerte demuestra una conciencia de clase que desborda a la dirigencia sindical, el poder popular siempre se ha expresado en las calles en los grandes movimientos de masas colectivas saliendo a las calles haciendo un trabajo colectivo, demostrando lo que verdaderamente es la democracia del pueblo donde las decisiones se tomanmente, los comités de lucha, las brigadas y los sindicatos, todos en conjunto con objetivos reales.
Existe una Bolivia burguesa/feudal terrateniente y una Bolivia popular obrera/gremial/ y campesina, lo siento si es algo que no se puede leer los que buscan “unidad” pero en esta lucha solamente un sector es el que debe triunfar, mientras tanto seguiremos con la dicotomía de que Bolivia es la que va triunfar. Para desgracia de los burgueses/feudales la historia ha demostrado que el pueblo es el que tomara el poder por más equivocaciones, por más traiciones que existen las masas populares ganaran, esta victoria no la dará Dios, no la dará la patria burguesa con sus pactos nefastos y tampoco lo dará el individuo libre con su familia, la liberación solo se dará cuando todas las masas populares tomen el poder, quiero terminar este análisis poniendo la cita del Presidente Mao Zedong:
«Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo, volver otra vez a la lucha, y así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, y él tampoco marchará jamás en contra de ella».
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NOSOTROS QUEREMOS AGREGAR SOBRE LA CARTA QUE ANTECEDE: que para tomar el poder para la clase y el pueblo se necesita un Partido Comunista marxista-leninista-maoísta, las masas siempre luchan pero no han podido romper el círculo de hierro que les impone el imperialismo, principalmente yanqui, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad porque ha estado huérfanas de Partido Comunista. Las masas hacen la historia pero necesitan la luz del Partido Comunista. Para tomar el Poder y desarrollar la revolución democrática se tiene que desarrollar la guerra popular, que en nuestros países [Nota Servir al Pueblo: se refiero a los países semicoloniales y semifeudales] sigue el camino de cercar las ciudades desde el campo, para lo cual se necesita Partido, ejército y frente/nuevo Estado. Asi y solo así se pueden resolver las contradicciones de la revolución democrática: nación-imperialismo, pueblo-capitalismo burocrático y masas-feudalidad que en el momento actual se expresan como contradicción de las grandes masas populares con el gobierno que representa al Estado terrateniente-burocrático, al servicio del imperialismo, principalmente yanqui. Esas son las contradicciones fundamentales entre revolución y contrarrevolución en nuestros países.
En la situación actual internacional y nacional asistimos a la agudización de la contradicción nación-imperialismo, yanqui principalmente, expresada en la desvergonzada y prepotente intervención del imperialismo yanqui a través de declaraciones de los representantes del archirreaccionario y genocida gobierno de Donald Trump, así como de la visita de la alta representante del FMI a Bolivia que denunció a BR [Bandera Roja] de Bolivia.
Pero lo anterior no implica el cambio de la contradicción principal en Bolivia que sigue siendo masas-feudalidad, salvo que se diera una intervención armada directa, como en el caso de Venezuela. Diremos, una vez más, que esta contradicción nación-imperialismo se va agudizando. Corresponde denunciar la intervención yanqui enarbolando la consigna universal: ¡Yanquis go home! Eso sirve a desarrollar la conciencia antiimperialista del pueblo para servir a la tarea estratégica principal atrasada: LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA.
Como las masas son arena de contienda, en las grandes manifestaciones o levantamientos populares no solo actúan quienes representan los intereses populares sino también los representantes de las dos facciones de la gran burguesía que se turnan al mando del Poder del Estado, como gobiernos de la gran burguesía compradora o de la gran burguesía burocrática y también actúan los oportunistas y revisionistas a su servicio y como lacayos de los diferentes países imperialistas. A esta contradicción la llamaremos interreaccionaria o contradicción en el campo reaccionario.
Estos dos tipos de contradicciones de diferente carácter de clase son la que actúan en el movimiento real.
Intervención del imperialismo yanqui y de sus lacayos del continente, principalmente de los agrupados en «El Escudo de las Américas», contra Bolivia con amenazas y declaraciones intimidatoria a favor del gobierno lacayo de Paz (gran burguesía compradora), sumando su intervención a través del FMI en favor del plan económico antipopular y vendepatria del gobierno de turno y contra las fuerzas populares que se manifiestan contra el plan gran burgues-terrateniente al servicio del imperialismo, principalmente yanqui.
«El Escudo de las Américas respaldó al gobierno boliviano de Rodrigo Paz este jueves y advirtió que no tolerará el “derrocamiento de líderes democráticamente elegidos” en el hemisferio,» (Infobae)
En la situación actual, estamos ante un caso o situación de intervención indirecta del imperialismo en los asuntos internos de Bolivia. País semicolonial que goza de una independencia o soberanía formal.
El pueblo valiente boliviano en todo cierra filas y rechaza el plan de nuevo gobierno del viejo Estado, que ha sido denominado como «un gran levantamiento popular». Asimismo, viene rechazando valientemente la intervención del amo imperialista yanqui.
Hay que desarrollar la conciencia antimperialista en los pueblos de América Latina para servir a desarrollar la revolución democrática con guerra popular. Tenemos que servir a desarrollar la conciencia antiimperialista en lucha a muerte contra el pensamiento feudal-imperialista. Estas luchas como la presente son propicias para este propósito.
El problema es la falta de dirección proletaria, necesidad de Partido Comunista marxista-leninista-maoísta que dirija a las masas que luchan con denodada energía y derramando heroísmo a raudales.
Los comunistas en formación que están por la reconstitución del Partido Comunista deben aplicar el vivir, trabajar y luchar junto a las masas más hondas y profundas y pugnar por dirigirla estableciendo la estrategia y táctica concreta para cada una de las situaciones que presenta el desarrollo de la lucha de clases, establecer claramente los objetivos a alcanza por el movimiento de masas y las medidas de lucha. De acuerdo al análisis concreto de la situación concreta. Buscar conjurar que las masas sean usadas en las contiendas entre las facciones reaccionarios y se monten los oportunistas y revisionistas. Esto implica manejar bien el avance y repliegue del movimiento. Esto es luchar con ventaja, razón y límite, sin sobrepasarse.
Hay convergencias objetivas que se dan en la lucha, hay que saber usar las contradicciones entre las facciones de la gran burguesía sin ponerse a la cola de ninguna de ellas. Como dice la carta los problemas es de poder, lo que quiere decir que no se trata de cambiar el gobierno y los problemas se solucionan sino de hacer la revolución.
La base del frente contra el imperialismo es la alianza obrero-campesina dirigida por el Partido Comunista. Es decir el fente único de la revolución de nueva democracia, que se lleva a cabo mediante la guerra popular para barrer las tres montañas: el imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad.
En ninguna fase de la revolución de nueva democracia podemos separar la tarea antiimperialista (nacional) de las otras dos tareas, el que una devenga principal en el proceso de desarrollo de las contradicciones fundamentales de la revolución democrática, no implica que las otras no estén presentes o dejen de actuar, solo se reajusta la lucha contra una u otra como principal.
También, si ese fuere el caso, necesidad del Partido Comunista para transformar la lucha armada de resistencia nacional en guerra popular.
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La fuerza-núcleo que dirige nuestra causa es el Partido Comunista de China. La base teórica que guía nuestro pensamiento es el marxismo-leninismo.
Discurso de apertura de la I Sesión de la Asamblea Popular Nacional (primera legislatura) de la República Popular China (15 de septiembre de 1954).
Para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario. Sin un partido revolucionario, sin un partido creado conforme a la teoría revolucionaria marxista-leninista y al estilo revolucionario marxista-leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias masas populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos.
¡Fuerzas revolucionarias del mundo, uníos, Iuchad contra la agresión imperialista! (noviembre de 1948), Obras Escogidas t. IV.
Sin los esfuerzos del Partido Comunista de China, sin los comunistas chinos como sostén del pueblo chino, es imposible alcanzar la independencia y la liberación del país, su industrialización y la modernización de su agricultura.
Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas, t. III.
El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente del pueblo chino. Sin este núcleo la causa del socialismo no puede triunfar.
Discurso pronunciado en la recepción a todos los delegados al III Congreso Nacional de la Liga de la Juventud de la Nueva Democracia de China (25 de mayo de 1957).
Un partido disciplinado, pertrechado con la teoría marxista-leninista y que practica la autocrítica y se mantiene ligado a las masas populares; un ejército dirigido por tal Partido; un frente único de todas las clases revolucionarias y grupos revolucionarios dirigidos por tal Partido: éstas son las tres armas principales con que hemos derrotado al enemigo.
Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras Escogidas, t. IV.
Debemos tener confianza en las masas, debemos tener confianza en el Partido. Estos son dos principios fundamentales. Si dudamos de ellos, nada podremos cumplir.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de 1955), [Obras Escogidas, t. V].
Armado con la teoría e ideología marxista-leninistas, el Partido Comunista de China ha aportado al pueblo chino un nuevo estilo de trabajo, que consiste principalmente en integrar la teoría con la práctica, mantener estrechos vínculos con las masas populares y practicar la autocrítica.
Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas t. III.
Ningún partido político puede conducir un gran movimiento revolucionario a la victoria si no posee una teoría revolucionaria, un conocimiento de la historia y una comprensión profunda del movimiento práctico.
El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre de 1938), Obras Escogidas, t. II.
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Publicado por Verein der Neuen Demokratie a las 15:53
Bolivia resiste: la tierra no se entrega al vendepatria
Canción de protesta dedicada al pueblo boliviano que hoy levanta la voz frente al ajuste, la entrega y la represión. Desde El Alto hasta La Paz, con la wiphala en alto, los Ponchos Rojos, mineros, campesi-nos, maestros, transportistas y comunidades indígenas defienden la tierra, la dignidad y la soberanía frente al gobierno de Rodrigo Paz
EL EJEMPLO DE BOLIVIA PARA EL RESTO DE AMÉRICA LATINA
EL EJEMPLO DE BOLIVIA PARA EL RESTO DE AMÉRICA LATINA ¿Cómo hacemos responder de la misma forma en nuestros países?
Las imágenes de la rebelión produjeron enormes muestras de simpatía y solidaridad en el resto de los países de América Latina. Muchos se asombraban por la radicalidad de sus métodos de lucha, por la claridad en sus planteamientos, por su conciencia clase. Y a la vez, también se lamentaban por no tener un movimiento de esas características en sus respectivos países.
Los grandes medios de comunicación venían omitiendo las luchas contra el gobierno de Rodrigo Paz; casi no habían mencionado la lucha contra el Decreto Supremo 5503 que comenzó a fin del año pasado. Sin embargo, las recientes movilizaciones rompieron el cerco mediático haciéndose eco en el resto de los países, incluida la Argentina.
Sucede que en el resto de América Latina se siente de igual forma la política de ajuste llevada adelante por el imperialismo, imponiendo sus programas económicos de miseria, avanzando sobre sus comunidades, entregando los recursos naturales, pisoteando la soberanía.
La pregunta que muchos se hacen es por qué en Bolivia existe un movimiento de estas características y en nuestros países no. La respuesta hay que buscarla en la presencia de clase obrera en la historia de la lucha de clases en el país, y en particular de su sector minero. Esa presencia influyó en el resto de los sectores sociales de Bolivia. La centralización y dirección de la C.O.B. en manos de los mineros moldea las características del resto de las organizaciones sindicales, tanto de obreros, como de campesinos y de clases medias.
A su vez cabe señalar que esa presencia no cayó del cielo o por arte de magia. Fue la intervención de los revolucionarios que transformó a su vanguardia, llegando los obreros a aprobar la Tesis de Pulacayo de 1946, uno de los documentos políticos más famosos del país.
La Tesis de Pulacayo señala: “El proletariado boliviano, por su extrema juventud e incomparable vigor, por haber permanecido casi virgen en el aspecto político, por no tener tradiciones de parlamentarismo y colaboracionismo clasista y, en fin, por actuar en un país en el que la lucha de clases adquiere extrema beligerancia, decimos que por todo esto el proletariado boliviano ha podido convertirse en uno de los más radicales. Respondemos a los reformistas y a los vendidos a la rosca que un proletariado de tal calidad exige reivindicaciones revolucionarias y una temeraria audacia en la lucha”.
La lucha de la clase obrera llegó a su punto culminante en 1971 con la puesta en pie de la Asamblea Popular, órgano soviético que se proyectaba hacia la toma del poder, experiencia cortada por el golpe fascista de Banzer.
Correspondió en gran medida a la corriente trotskista, el POR, la tarea de concientizar a la clase obrera, de ligarla a sus métodos y su programa revolucionario, esto es la tarea de transformar la “clase en sí” en “clase para sí”. Hoy en día el POR de Bolivia batalla duramente para sostener el legado revolucionario, en contra de posiciones reformistas y posmodernistas que buscan destruir esa tradición; queriendo reemplazar a la clase obrera por otros sectores sociales, buscando subordinar la lucha al nacionalismo burgués o bien tratando de sumarse a alguna nueva experiencia electoralista.
Saludamos las muestras de apoyo en todos los países a la lucha de los oprimidos de Bolivia. El POR y el CERCI toman en sus manos la tarea de difundir la experiencia de la lucha de clases en Bolivia y organizar la solidaridad con su pueblo. El camino para enfrentar a las políticas imperialistas tendrá sin dudas sus propias particularidades en cada país. ¡Organicémonos para expulsar al imperialismo de toda América Latina!
(Nota de MASAS n°503)
|“REVUELTA ARMADA”, VIEJO ESTADO ADMITE FRACASO EN CONTENER SUBLEVACIÓN POPULAR EN BOLIVIA MIENTRAS EL PUEBLO MANTIENE BLOQUEOS
A continuación reproducimos un reportaje del medio brasileño A Nova Democracia que viene haciendo seguimiento al gran levantamiento de las masas populares bolivianas en contra del régimen vendepatria de Rodrigo Paz. Traducción no oficial:
El gobierno reaccionario intenta deslegitimar la revuelta popular asociándola a supuestas “fuerzas narcoterroristas”, bravata que resuena con la retórica del imperialismo yanqui para justificar intervenciones en semicolonias latinoamericanas.
Las masas de campesinos y obreros en Bolivia han elevado su combatividad en su lucha contra el gobierno del reaccionario Rodrigo Paz mediante acciones de autodefensa armada, particularmente en San Julián y Cochabamba. El movimiento, que atraviesa su 40º día, responde a la represión sistemática del viejo Estado y a la mayor militarización impuesta por la Ley 1740. El enfrentamiento, ahora en un nivel de choque más directo, coloca al Ejecutivo en estado de pánico, forzándolo a considerar el estado de emergencia para contener la movilización que exige la renuncia del mandatario y denuncia la carestía.
El conflicto, que se prolonga desde hace un mes, alcanzó un nivel de enfrentamiento directo que la burocracia estatal ya no consigue ignorar o suprimir con métodos convencionales. En San Julián, donde los bloqueos persisten desde hace 27 días, el intento de desobstrucción de las carreteras por las fuerzas de represión los días 6 y 7 de junio resultó en un escenario de guerra. Relatos confirman que los manifestantes, ante la investida policial, respondieron con armas de fuego, evidenciando un cambio táctico significativo en las filas populares contra el aparato del viejo Estado.
El viceministro del Interior y de la Policía, Hernán Paredes, admitió la gravedad de la situación al declarar que el conflicto escaló a una categoría donde la presencia de “francotiradores” se volvió una realidad. Según Paredes, la estrategia de represión del gobierno está siendo revisada debido a la ineficacia de las acciones anteriores y al alto costo humano involucrado. El viceministro reconoció que cualquier intento de restablecer la libre circulación mediante fuerzas de represión trae riesgos operativos que el Ejecutivo teme no poder controlar.
El gobierno ya trata la legítima organización de grupos de autodefensa de las masas bolivianas como una “revuelta armada”. El Ministro de Trabajo, Williams Bascopé, clasificó las acciones en San Julián como actos de terrorismo, intentando criminalizar la resistencia popular para justificar una intervención aún más violenta. Bascopé afirmó en entrevista que “lo que vimos en las cámaras en San Julián es preocupante porque encuadra en el Código Penal, pues es considerado un levantamiento armado contra la seguridad y la soberanía del Estado”.
Crisis de descomposición y revuelta popular
La revuelta, iniciada hace siete meses con la ascensión de Rodrigo Paz al gobierno, gana contornos de insurrección debido al profundo descontento con las políticas reaccionarias. Las masas denuncian el proyecto del gobierno para atraer inversiones depredadoras en hidrocarburos, energía y recursos evaporíticos, además de los intentos de privatizar empresas estatales y elevar tarifas de servicios básicos.
La respuesta del pueblo boliviano, sin embargo, no se resume únicamente al enfrentamiento directo, sino también a la organización de la vida en las zonas más combativas. Los sectores movilizados implementaron un sistema de autorizaciones para regular el paso de vehículos de abastecimiento, demostrando una capacidad de gestión logística propia. Este mecanismo, visto por el gobierno como un desafío a su autoridad, permite que alimentos, agua y suministros lleguen a los combatientes y a las comunidades que resisten, garantizando la continuidad del bloqueo.
En Chimoré, la resistencia tomó contornos aún más agudos. Líderes interculturales anunciaron la ocupación de instalaciones militares en repudio a la Ley 1740, que reglamenta los estados de excepción. El secretario de Relaciones de la Federación, Mario Rivera, fue incisivo en su mensaje: “no nos responsabilizamos por lo que pueda suceder en los trópicos de Cochabamba, por parte de los militares y de la policía. Vamos a tomar los puestos militares”.
La Ley 1740, promulgada por Rodrigo Paz, es vista por las organizaciones populares como un instrumento de represión diseñado para conferir “presunción de legalidad” a las acciones policiales durante estados de emergencia. En la práctica, la norma permite que el Ejecutivo utilice las fuerzas de represión con mayor libertad, bajo el pretexto de proteger infraestructuras críticas y activos estratégicos. Sin embargo, para los manifestantes, la ley es una estrategia clara para sofocar las movilizaciones de las masas que amenazan la estabilidad del actual gobierno.
El aislamiento del viejo Estado y la respuesta de las masas
El gobierno, por su parte, intenta deslegitimar la revuelta popular al asociarla a supuestas “fuerzas narcoterroristas”, discurso que resuena con la retórica imperialista de Estados Unidos (EE.UU.) para justificar intervenciones en semicolonias. Rodrigo Paz, al publicar en las plataformas virtuales que Bolivia enfrenta fuerzas que buscan “sembrar miedo, violencia y desestabilización”, intenta crear una cortina de humo sobre las causas estructurales de la crisis: la insatisfacción económica, el desabastecimiento y la incapacidad del viejo Estado de atender las exigencias mínimas del proletariado, campesinado y pequeña burguesía.
A pesar del discurso gubernamental de “defensa del orden democrático”, los datos de la Defensoría de los Derechos Humanos de Bolivia revelan el costo de la política de represión. Entre mayo y junio, 365 personas fueron detenidas y al menos diez muertes fueron registradas, en un proceso de verificación aún en curso. Además, la violencia policial y el enfrentamiento en las carreteras dejaron decenas de heridos, incluyendo civiles y profesionales de prensa que intentaban cubrir las protestas.
La situación en Cochabamba y La Paz refleja el cerco impuesto por las masas contra el gobierno. Con 27 bloqueos en Cochabamba y 21 en La Paz, la capital y sus alrededores enfrentan escasez de combustible, alimentos y medicamentos. Mientras el gobierno insiste en la normalización vía fuerza, las instituciones locales claman por “corredores humanitarios”, una solución paliativa que no resuelve la raíz del impasse político. La persistencia de las masas en mantener los puntos de bloqueo señala la movilización permanente y que el diálogo está agotado.
Vía: A nova Democracia.
#Bolivia | En un masivo Cabildo realizado hoy en la ciudad de El Alto se ratificó la continuidad de la lucha en demanda de renuncia inmediata de Rodrigo Paz. Ademas, entre los principales acuerdos del evento se encuentran:
1. Exigir la liberación de los detenidos y el respeto al debido proceso.
2. Exigir el cese de cualquier acto de persecución contra dirigentes sociales.
3. Exigir la adopción inmediata de medidas que garanticen el abastecimiento de combustible y productos de la canasta familiar.
4. Declarar estado de emergencia permanente.
5. Ante la incapacidad de gobernar, exigir la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz.
Vía: RRSS.
El pueblo boliviano ya se hartó de esa clase putrefacta ligada al poder, al imperialismo; ya se hartó de todos aquellos bolivianos traidores, vendepatria, que desde el gobierno lo único que han hecho es servir y proteger los intereses de la oligarquía; ya se hartó de todos aquellos lacayos que de diferentes sectores de las organizaciones ligadas al poder se presentan como amigos y solidarios con sus luchas, pero por detrás le clavan el puñal de la traición por la espalda; ya se hartó de aquellos partidos políticos de "izquierda" que en campañas electorales les ofrecen el "oro y el moro", pero cuando llegan al poder, en lugar de entregar los recursos que pertenecen a todo el pueblo, se los entregan a los representantes de los grupos de poder.
El pueblo boliviano, ya no quiere saber nada con esas formas de protestas de caracter burgues que consiste en el diálogo, en marchas pacíficas con bailes, con bombos y platillos; ha comprendido que el poder para el pueblo no se obtiene con elecciones periódicas que siempre benefician a los mismos, sino con violencia revolucionaria porque ha aprendido que las elecciones pone en evidencia que aquellos que dicen representar al pueblo en realidad son lacayos de la burguesía, Evo Morales, es uno de los últimos ejemplos.
Partido Mundial de la Revolución Socialista CERCI
IZQUIERDA SOCIALISTA Y EL LEVANTAMIENTO POPULAR EN BOLIVIA
Izquierda Socialista “llama a profundizar la lucha hasta derrotar al gobierno derechista y al régimen de la oligarquía terrateniente y las transnacionales”. Pero proponen “la conformación de un gobierno transitorio encabezado por la COB y las organizaciones en lucha, que convoque a elecciones libres, legalice los partidos populares y abra el camino a una salida obrera, campesina, indígena y popular”. Sostienen que son necesarios “cambios revolucionarios para terminar con la pobreza creciente del pueblo trabajador, con el dominio de la oligarquía del agronegocio y con el saqueo de las multinacionales sobre las riquezas del país”.
No será por medio de elecciones que se termine con el régimen, con su política proimperialista, antinacional, antipopular y antiobrera. Sólo por medio de la acción directa de masas será posible, como se está expresando en este levantamiento. La limitación que aparece en el movimiento es no plantear con nitidez el objetivo de poner en pie la Asamblea Popular y el gobierno obrero-campesino. De las elecciones solo podrá salir un nuevo gobierno burgués, sea del Tuto Quiroga, Evo Morales u otro Rodrigo Paz.
Solo el gobierno obrero-campesino podrá anular todas las leyes entreguistas, nacionalizará sin indemnización el 100% de la minería, terminará con el latifundio y nacionalizará la agroindustria, estatizará la banca e impondrá el monopolio del comercio exterior.
Es necesario intervenir haciendo consciente la necesidad de instalar el poder propio, terminando con el democratismo y el poder de la gran propiedad. Se debe rechazar cualquier desvío de la lucha hacia el pantano electoral.
(Nota de MASAS n°503) Ver menos