Elecciones Perú: Polarización de la sociedad entre opresores y oprimidos
Elecciones Perú: Polarización de la sociedad entre opresores y oprimidos
La sociedad peruana, se ha venido polarizando desde antes de la década de los 80. En este periodo el Partido comunista del Perú hizo evidente el proceso que ya se venía incubando. El golpe cívico militar durante el gobierno de Alberto Fujimori de 1990 al 2000, al igual que el golpe militar de Velazco y Bermúdez de 1968 a 1980 fueron dos hechos que amortiguaron este proceso el que insidiosamente fue escalando. La inestabilidad política empezó después del gobierno de Ollanta Humala, el 2016. A él le sucedieron desde el 2016 hasta el 2026, es decir en 10 años, 8 presidentes de los cuales solo dos de ellos fueron legítimos, es decir, salidos de la urnas: el gobierno de Pablo Kuczynski y de Pedro Castillo. No obstante todos ellos fueron vacados por por la dictadura congresal bajo la dirección del partido Fuerza Popular dirigido por la japonesa Keiko Fujimori. Aún así, esa polarización no terminaba de cuajar, tuvo que ser la pandemia del Covid-19 la que actuando como un reactivo la puso en evidencia. La sociedad peruana estaba fracturada: entre la sierra y la costa, entre los ricos y los pobres, entre la burguesía y el proletariado. En definitiva, entre opresores y oprimidos.
Así se llegó a una nueva elección el 12 de abril de 2026. Elección amañada con mucha anticipación en la que ya se sabía que la derecha y la ultra derecha venían preparando el fraude con el apoyo de casi todos los poderes del Estado sobre todo todo el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional... dejando para el último al Poder Electoral (el JNE y la ONPE) que ya habían permitido que sean 36 los partidos políticos que ingresen a la competencia, muchos de ellos partidos satélites de FP incluyendo partidos de izquierda. El fraude hubiese pasado desapercibido si es que se hubiese respetado el cronograma establecido, pero no fue así y un error llevó a otro. Tras la demora para abrir los locales para el sufragio surgieron una serie de hechos que ponen en tela de juicio el proceso electoral: muertos que resucitaron para emitir su voto y luego volver a su sepulcro; también votantes que al ir a emitir su voto se dieron con la sorpresa de que ya habían votado y firmados por ellos. Todo esto no fueron casos aislados, sino que se dio en todo el país. A todo esto ha pasado poco más de un mes sin que hasta la fecha se oficialice quienes son los dos candidatos que irán a la segunda vuelta para elegirlo presidente el 7 de junio.
En este periodo el Presidente del JNE el Dr. Burneo, que reconoce las irregularidades; así como el responsable de la ONPE, el señor Corvetto que ha dimitido, mientras la corrupta Comisión de Fiscalización del Congreso investiga lo sucedido. Un proceso amañado viciado en el que el Estado y sus instituciones corruptas taparan todas las irregularidades en favor de los grupos del poder y del imperialismo NA que es quien decide y manda el Perú en el que ambos pringados y dicha comisión, solo tienen que obedecer. Pero hay que ver la hipocresía de cómo las organizaciones y muchos países, por no decir todos, pusieron el grito en el cielo cuando en las elecciones de Venezuela, Nicolás Maduro que ganó limpiamente: al unísono, todas ellas gritaron: desde la OEA hasta la ONU,...¡Fraude! ¡Fraude! ¡Fraude! Del Perú todas ellas callan, guardan un silencio cómplice.
Ya se sabe quien va a gobernar en el Perú. La japonesa. Y no se necesita de presidente, para hacerlo. De hecho ella ya gobierna, lo viene haciendo desde hace diez años. Y para este nuevo periodo, 2026-2031, con la derecha y con los ultras, la japonesa ya se ha asegurado el poder, en la cámara de senadores y de diputados, para cogobernar si es elegido Roberto Sánchez, de la izquierda. Sánchez no cuenta con ser vacado. Esto lo conduce por dos posibles alternativas si gana; una, ponerse de lado del pueblo y organizar la resistencia; la otra, conciliar con el Estado, firmar la hoja de ruta y ponerse al servicio de los grupos de poder y del imperialismo yanqui.
Así es, además para esta segunda vuelta cuenta con todos los poderes del Estado como el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, etc. El imperialismo yanqui ya lo ha decidido, les convine la inestabilidad, el caos, para seguir saqueándolo. Ningún país de América Latina está a salvo. Ahora más que nunca el imperialismo NA necesita recuperar su patio trasero, no puede permitir que China se lo arrebate. Ya ha recuperado Venezuela, Bolivia, Chile, Ecuador... Ahora no solo apunta a México, sino que también apunta a España donde el lawfare propiciado por el PP, VOX, con el apoyo del poder judicial arremete a diario contra el gobierno, contra el PSOE y el presidente Pedro Sánchez. De allí, toda la movida que a realizado la indecente trumpista de Ayuso para remover el gallinero en el pueblo "azteca".
En este contexto; en el Perú, que es un país estratégico para el saqueo de las potencia y superpotencias imperialistas, los contendores que han quedado para la segunda vuelta de las elecciones que tendrá lugar el próximo 7 de junio, son la japonesa Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, que ha aglutinado el voto de sus partidos satélites, sobre todo de Lima, y el izquierdoso de Roberto Sánchez que ha hecho lo mismo en las regiones del interior del país. Dos competidores, dos aglutinadores, de partidos de los 36 que participaron de la primera vuelta. Tras estos dos partidos, tras estos dos candidatos, se ha polarizado la sociedad peruana. Sánchez, es un político muy controvertido, no genera confianza; aún así, lleva el programa de Pedro Castillo, el apoyo de su partido, Juntos por el Pueblo, así como también su colchón de votos con los cuales ha podido pasar a esta segunda vuelta. Por lo tanto, su elección como representante de de la izquierda en esta segunda vuelta esta condicionada a los acuerdos a los que han llegado, como: 1) La libertad de Pedro Castillo Terrones, 2) desarrollar los proyectos que presentó Castillo al congreso cuando fue presidente, 3) hacer justicia por la matanza de alrededor de 70 manifestantes tras las protestas de diciembre a febrero de 2022, 4) dejar sin efecto todos los tratados que se hicieron desde que fue vacado y encarcelado. Contra esto la derecha dirigida por el congreso bajo la dirección de Keiko Fujimori, no le queda otro camino que volver hacer lo mismo que hizo con Castillo, llevar a cabo otro golpe de estado, ya blando desde el parlamento, ya duro con las FFAA y FFPP. Cualquiera de ellos bajo el pretexto y la justificación de que los "terrorista" y los "comunistas" atentarían contra el estado de derecho, la democracia, y esto no lo podemos permitir. Por eso ya están preparando el Golpe militar ante el fracaso del fraude. Por lo mismo, ha salido el general del comando Chavín de Huantar, Roger Zeballos, proponiendo un "Golpe Militar Democrático". Porque y a nombre de quién sale este cachaco asesino a proponer un golpe militar que de democrático no tendría nada. Simplemente lo hacen a nombre de los mando militares, del comando conjunto, que esta sometido a los intereses del imperialismo NA, para que protejan sus intereses porque saben que van a perder en las elecciones del 7 de junio.
La situación es muy delicada. La derecha, si pierde, pretenderán hacer lo que hicieron con Pedro Castillo y sacarse de encima a Roberto Sánchez ya sea vacándolo o dándole golpe blando. ¿Por qué? Porque esa derecha no va a permitir que todos aquellos que tienen las manos manchadas de sangre, entre políticos y congresistas, jueces y fiscales, así como mandos militares, vayan a la cárcel, si es que gobierna la izquierda. Pero la izquierda siempre ha sido falsa y traidora, conciliando con la derecha. Sin ir muy lejos, como ha ocurrido en la legislatura que termina, el partido Perú Libre (marxistas-leninistas-mariateguistas), por ejemplo. ¿Qué haría el pueblo en este caso? Pero pongámonos en la tesitura, de que gane la derecha, ¿igual, que haría el pueblo?
Nuevas tareas: 12 de ao de 2026
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