En las elecciones celebradas en el Perú 12 de abril de 2026 y 7 de junio de 2026 se cometió un terrible fraude iniciado varios meses ante pero con una preparación de algunos años que tomó acaparar, hacerse gradualmente con antelación algunos poderes del Estado el que culminó con la toma del poder electoral (JNE, ONPE y la Reniec) con la intención de perpetuarse hasta que se desgaste en varias décadas. Esto hizo el fujimorismo del partido Fuerza Popular bajo la dirección de la japonesa.
Ahora que están a punto de consolidar y oficializar dicho fraude la izquierda, esa izquierda que siempre estuvo de lado de la burguesía y los grupos de poder, vuelve a rasgarse la vestidura; unos ejemplos de esta izquierda, sin irnos muy lejos: esa que gobernó con la dictadura de Velasco Alvarado, como el PCP patria roja y Unidad, el partido aprista y la izquierda tradicional encabezada por Hugo Blanco, Héctor Béjar. Luego Barrantes, que le regaló el poder a Alan García, lo hizo con el APRA en 1985 y con la dictadura de Fujimori en 1992 y lo volvió hacer con el fujimorismo en 2021 desde el congreso. Ahora esa izquierda que logró pasar a la segunda vuelta y que en la primera negó el fraude de la japonesa, ahora a estas alturas reconoce que en esta ha habido fraude e impugna el conteo de las votaciones en algunos lugares del interior y el extranjero. Es que esa izquierda que llama bruta y achorada a esa derecha piensa que no se están insultando ellos mismos, no; ellos son parte de lo mismo y cuando se oficialice el triunfo de la corrupta japonesa no le quedará, sino conciliar con ella como siempre lo han hecho, Y ese pueblo indignado que saldrá una, otra vez... y otra a marchar a movilizarse, se resignara a regresar con sus muertos de donde vinieron o ¿qué creen, que después de lo ocurrido a Castillo Terrones el imperialismo, los grandes oligarcas le iban entregar en bandeja el poder? No. "Si quieres el poder tienes que quitármelo, tienes que arrancármelo, con guerra, porque eso en lo que nos costó a nosotros; no una, sino varias guerras. se lo están pidiendo.
Hemos publicado 15 artículos, respecto de votar o no en estas elecciones, pero los dirigentes de IU han movilizado a las masas. La represión será brutal y cuando alguien haga justicia probablemente muchos de los culpables de las futuras, como de las anteriores muerte, más de 50, queden sin castigo y otros hayan muerto de viejos. Más el pueblo, las masas, seguirán protestando, orando, rezando, suplicando, poniendo los muertos, mientras los gobernantes pedirán una y otra vez como lo hace el pueblo que diosito les ayude a gobernar.
Pero ha sucedido una cosa muy curiosa, cuando las elecciones venezolanas todos los países el mundo gritaron: ¡Fraude!, ¡Fraude! pero en el Perú todos los países, del mundo ante la evidencia, callan, guardan silencio, un silencio cómplice. Un silencio, que pone en peligro, esa democracia llena de corruptos que poco a poco se va estrangulando con la soga que ellos mismo fabricaran. Una democracia, llena de criminales, que se van decapitando con la misma guillotina que ellos mismos construyeran. Ya que como dice la canción: ¡Esta democracia ya no es democracia! Una democracia, que en el Perú nunca fue tal durante sus 204 años de república y que en el viejo mundo y en todo el globo esa falsa democracia dará inevitablemente a una Nueva Democracia.
Ya en pocas horas, tal vez días, el JNE se pronunciará a favor de lo que ya ha decidido el gobierno estadounidense, específicamente, Donald trump, que el que ha ganado las elecciones en el Perú ha sido la japonesa Keiko Sofía, Fujimori Higuchi; y esa izquierda acudirá a la investidura que se celebrará el 28 de julio de 2026 y a partir de allí conciliarán como siempre lo han hecho con esa derecha mafiosa, corrupta, criminal, genocida y vendepatria porque son de la misma calaña. ¿Qué hará el pueblo? ¿Qué harán las masas empobrecidas? Por un lado, como siempre nada que no sea marchar hasta que se canse. Por otro lado si no toda habrá un sector de esas masas, la más consecuente, que se organizará en torno a su vanguardia, en torno al proletariado bajo la dirección del Partido Comunista para integrarse a la guerra popular. El estado para esa guerra buscará en el seno del pueblo, de esas masas, a sus aliados de antaño y contactara para ello con el narcotráfico, con el comandante Huayhuaco, con las Rondas Campesinas, los Comités de Autodefensa (CAD), con los reservistas, con los Humala. Ya sabemos de que lado se pondrán, todas estas cochinadas de la historia en la que ya esta escrita que solo la guerra popular salvará al Perú.
Nuevas tareas, 21 de junio de 2026