Posted on 28 febrero, 2026
Las elecciones del 2026 en el Perú huelen a un golpe de Estado más; para eso la derecha y la extrema derecha se han venido preparando, no solo tomando los poderes del Estado, sino también dando golpes de Estado. Desde que el congreso desbancó a Pedro Castillo Terrones de la presidencia con un golpe de Estado blando, se han dado golpes de Estados más sutiles por parte del congreso sin que la población ni los partidos políticos hayan reparado en ello; todo lo contrario, se alistan para las elecciones, como la vacancia de Dina, la asesina, reemplazada por el «pianista» José Jerí, que a puertas de las elecciones es vacado a su vez por José María Balcázar, otro gran ratero con más «anticuchos» en su haber, monigote que responde como los anteriores a los dictados de la japonesa Keiko Sofía Fujimori.
La situación del Perú ya no es una gigantesca crisis ni se le puede denominar como tal, y aunque ya sobrepasa los límites que ha ido construyendo desde hace dos siglos, cada gobierno desde el golpe de Estado de abril de 1992 ha ido arrastrando la soberanía del país a manos de países extranjeros que son los verdaderos dueños del Perú, que es lo que impide que sea una nación paria, pero por eso no deja de ser escoria para la comunidad internacional.
El 17 de febrero, se realizó un nuevo “golpe de Estado», pero nada garantiza que a escasos días no se produzca uno más. Ocho presidentes en 10 años, todos ellos al inicio bajo presión del congreso dominado por Fuerza Popular, fueron vacados. Tras el golpe de Estado a Pedro Castillo, ya no fue solo la presión de FP, sino también la influencia de la lideresa Keiko Fujimori que, a diferencia de los golpes anteriores, en esta última ha echado mano a un títere cerronista de «izquierda», José María Balcázar. ¿Por qué el congreso eligió a un dirigente de Perú Libre? Todos saben que Keiko Fujimori, de FP, ha sido acusada de varios delitos, por lo que el ministerio público ha pedido 30 años de prisión, y que el líder cerronista, Vladimir Cerrón, está prófugo de la justicia. Lo que hace pensar que la línea política de las clases explotadoras se oriente hacia el capitalismo de Estado; esto explica por qué Hernando de Soto, representante de la gran burguesía, de manera intempestiva haya sido dejado de lado cuando ya le habían asegurado el cargo de primer ministro. Al cambiar la línea política, el rumbo que puede tomar el Perú sería como el de Venezuela, haciendo que se aparte, abandone la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), simplemente por salvar su pellejo y el de otros tantos entre congresistas, policías y militares.
De allí que todos los presidentes puestos por el congreso tengan algún delito (anticucho), del cual se les pueda reprochar, para que sirvan como títeres al poder de la reacción, como para ser removidos del cargo. Así cada uno de ellos era débil, por lo tanto fácil de manipular y, llegado el momento, vaciarlo de alguna manera; en esta misma tesitura está el nuevo títere Balcázar con el que la japonesa justificará el golpe cívico-militar (otra opción), porque la izquierda comunista, chavista, no puede ser otra vez; ya lo intentó Castillo Terrones, y habrá que tumbarse ahora también a Balcázar.
La reacción, con el congreso, bajo la dirección de la japonesa Keiko, están seguras de su triunfo, el pueblo peruano no lo ve así, está ciego, mientra que el fujomorismo baraja opciones, una es la que hemos explicado, si no cala esta permanecer en el poder con un golpe al estilo de su padre, Alberto Fujimori, quedarse en el poder que ya lo tiene tanto en el ejecutivo, como legislativo, tribunal constitucional, y judicial, etcétera, y enquistarse allí para lo que las elecciones no se den para lo que utilizaran a las FFAA para reprimir lo que el fujimorismo ha ido creando desde hace alguno años, es decir la delincuencia el terrorismo urbano, los secuestros, y al pueblo que para ellos representa todo ello, con lo que se volvería a la década de los ochenta y los noventa.
Por lo que al pueblo solo le queda un camino y este es la lucha armada dirigida por el Partido Comunista del Perú.
NT: 26 de febrero 2026