EL IMPERIALISMO YANQUI SECUESTRA A NICOLÁS MADURO Y A SU MUJER Y SE APRESTA A SAQUEAR A VENEZUELA
En la madrugada del 3 mes de enero del año que se inicia 2026, el psicópata Donald Trump ordenó "invadir Venezuela" -aunque existe la duda que lo haya hecho- para secuestrar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Para cumplir su objetivo dice que ha bombardeado puntos estratégicos y que de su lado no ha tenido una sola baja y nadie reporta bajas de la parte de Venezuela. Se supone que debería de haber muchos muertos entre militares y civiles por lo menos de los que se encargaban de la seguridad del presidente Maduro, pero la prensa internacional pareciera que se hubieran puesto de acuerdo para silenciarlo, ¿cosa extraña, no? El miserable en su conferencia se ufana que de su parte no haya habido ni una sola baja e igualmente calla sobre la cantidad de bajas de venezolanos, las hubo o no, si no las hubo, cosa muy rara, hace pensar que lo más probable que haya ocurrido, más que una operación yanqui una traición interna, es decir la entrega de Nicolás Maduro por parte de militares venezolanos traidores encargados de su seguridad a las FFAA estadounidenses. Y si las hubo, armar el caos bombardeando algunos puntos estratégicos de Venezuela, que más da, ya han asesinado muchos pescadores inocentes considerándolos narcotraficantes.
Al criminal se le cae la careta, en su conferencia de prensa, ha dicho con claridad:
“Vamos a dirigir Venezuela hasta que haya una una transición fiable, segura y sensata, que nadie más tome el poder, nos encontraríamos en la misma situación que hemos padecido durante los últimos años. No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela sin tener en cuenta el bienestar del pueblo venezolano; no vamos a permitir que eso suceda, después de décadas de sufrimiento”.
La justificación del criminal para invadir Venezuela ha sido el narcotráfico y ha acusado a Nicolás Maduro de narcotraficante y nada le importó asesinar a humildes pescadores a los que trató de narcotraficantes asesinándolos. Es sabido que los EEUU el país más comprometido con el narcotráfico y difícilmente se desprenderá de este compromiso porque lo necesita para invadir y someter países para expoliar sus recursos. El gobierno estadounidense en su desesperación para evitar perder su hegemonía ante nuevas superpotencias emergentes como China y Rusia que, a través del BRICS, vienen copando no solo África sino también América latina, lo que es el patio trasero de los EE.UU., por eso dice: “No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela…”, en referencia a Rusia y China.
EE.UU, no solo ha violado el derecho internacional al invadir Venezuela, sino que viola su soberanía al pretender gobernar el país hasta que haya una transición que favorezca sus intereses y lo ha dejado muy claro: “nosotros vamos a gobernar ese país hasta que haya una transición segura y legal, queremos paz, libertad y justicia...”. Aquí, es donde a este criminal se la cae la careta, dice:
"Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares…, dijo también que el embargo a todo el petróleo venezolano sigue plenamente vigente”. Es decir ingresarán para adueñarse del petróleo y comerciar con él. La pregunta es, ¿cómo quedan los países integrantes del BRICS como China y Rusia principalmente que tienen inversiones allí? ¿es qué acaso antes de esta operación militar la repartija ya estaba acordada? Aún así el criminal no descarta una segunda intervención.
Los pueblos del mundo deben cerrar fila apoyando al pueblo venezolano en contra de esta miserable agresión que algunos venezolanos desperdigados por el mundo celebran y apoyan entregando su dignidad y mostrando su sumisión comportándose como lacayos del imperialismo yanqui. Sobre todo los pueblos
del mundo y de América latina como parte de los pueblos oprimidos deben mostrar su solidaridad y condenar la agresión del gobierno estadounidense. Debemos recordar que hace más de cinco siglos ya los pueblos de América pasaron por una experiencia similar. Volver a empezar, para volver hacerlo una y otra vez no tiene sentido, ahora es el momento de liquidar definitivamente al invasor, los tiempos actuales lo ameritan y al margen de cualquier ideología los pueblos deben comprender que ningún ser humano está por encima de otro y menos un animal, esto es necesario tenerlo en cuenta.
Más ese animal está desesperado y en su desesperación es capaz de cualquier estupidez; y estupideces, el gobierno estadounidense los viene cometiendo desde que vino a poblar estas tierras para aniquilar a los primeros hombres y desde aquel entonces no ha parado para ir destruyendo de una y otra forma a la humanidad. Así a sido desde que la sociedad se dividió en clases y apareció sobre la tierra, la propiedad privada, causa de los males de la humanidad hasta ahora. Lo bueno es que en el siglo XVIII surgió un hombre, K. Marx, que creó el marxismo, ideología todopoderosa como guía para la acción revolucionaria y que fue así como Rusia primero y China después, lograron el triunfo de la revolución en 1917 y 1949 respectivamente, para llegar a lo que son hoy, superpotencias.
Los pueblos del mundo deben considerar estos hecho para lograr su independencia de forma permanente y definitiva, para ello los pueblos debe reconstruir partidos comunistas militarizados, para con guerra popular tomar el poder y establecer el socialismo como medio para llegar al comunismo. Por eso el pueblo venezolano, el proletariado venezolano, los comunista maoístas venezolanos, tienen una responsabilidad de reconstituir el partido comunista de nuevo tipo militarizado para dirigir la lucha armada y combatir al imperialismo que se ha metido nuevamente en Venezuela con la complicidad de una parte del aparato militar venezolano. Pero esta iniciativa que ya se está aplicando en algunos países de américa latina debe ser asumida no por los gobiernos de turno que responden a los intereses del gobierno de EEUU, sino de los pueblos, como en los 80 lo hizo el Perú, por ejemplo. Imaginarse “la guerra de la pulga” en toda o la mayor parte de América latina para conjurar la invasión, el saqueo y liquidar a imperialismo ya sea de EEUU, de China o Rusia.
NT: 3 de enero de 2026