"Siento un inmenso cariño por mi padre, mi madre, mis hermanos y, especialmente, por mi hija. Circunstancias especiales nos impiden estar juntos. ¡Y vale la pena!… Es la revolución… es el Partido… es el marxismo-leninismo-maoísmo, el pensamiento gonzalo… Quiero que me recuerden con alegría y que mi vida sea un motivo de orgullo para ellos. Sé que se les llenan los ojos de lágrimas… pero que esas lágrimas no sean de dolor, sino la expresión profunda de un sentimiento de clase. Y como ya han dicho otros combatientes: para la alegría he vivido, para la alegría voy al combate y para la alegría muero, y sería un flaco favor colocar el ángel de la tristeza en mi tumba. Mi bandera es roja y mi insignia es la hoz y el martillo. Nos consideramos hijos del Partido, de la Revolución y del Presidente Gonzalo, y por ellos doy mi vida… esta es mi decisión. Gracias…" 

Camarada Laura